Las familias son, desde el primer momento, el principal apoyo de las personas con discapacidad intelectual. Son quienes sostienen, impulsan, interpretan necesidades y acompañan cada paso, desde los más pequeños hasta los más decisivos. Su papel es tan constante como imprescindible y constituye la base sobre la que se construye el bienestar y el desarrollo de cada persona.
En Fundación AMÁS lo vemos cada día. Sabemos que las familias son el primer apoyo, pero también necesitan espacios donde compartir dudas, encontrar orientación y sentirse escuchadas y comprendidas. Por eso, en este Día Internacional de las Familias, queremos reconocer su labor, compromiso y confianza y recordar que quien apoya también merece ser apoyado.
Acompañamos en todas las etapas de la vida
La vida de una persona con discapacidad intelectual está marcada por etapas que requieren apoyos específicos. Tras el apoyo imprescindible de la atención temprana llega la adolescencia, una etapa marcada por cambios emocionales intensos y con un baile hormonal que puede descolocar a cualquiera. Más adelante, la vida adulta plantea nuevos retos relacionados con la autonomía, la participación social o el empleo. Y, con el tiempo, aparece el envejecimiento, que abre preguntas difíciles sobre el futuro y sobre quién acompañará cuando las familias ya no puedan hacerlo.
En todas esas etapas de la vida, Fundación AMÁS está presente. Acompañamos desde la atención temprana hasta la vejez, ofreciendo apoyos profesionales, recursos especializados y una red de acompañamiento que permite a las familias avanzar con mayor tranquilidad.
Ese acompañamiento se refleja en experiencias como la de Vanesa Herrera, madre Paula y Sofía en Atención Temprana, que explica que “yo con la Fundación vamos mano a mano, somos un equipo. Para mí es una tranquilidad brutal. Desde el principio sentimos cercanía, cariño y sobre todo empatía”. Sus palabras muestran cómo el apoyo profesional se convierte también en apoyo emocional para ella.
«Somos un equipo. Para mi es una tranquilidad brutal. Desde el principio sentimos cercanía, cariño y sobre todo empatía»
Vanesa Herrera. Madre.
También lo vive así Esther Soto, madre de Héctor que acude al Servicio de Apoyo a la Infancia y a la Adolescencia, STEIA. Esther recuerda momentos en los que pidió ayuda porque no podía más, y otros en los que el propio equipo detectó que necesitaba hablar. “Ha habido veces que yo he pedido ayuda, decir no puedo más, pero otras veces directamente ellos me lo han detectado y me han dicho ‘¿necesitas hablar con alguien? y dices: sí.
En nuestro Centro Ocupacional Padre Zurita, en Alcorcón, Gina Viteri y Fausto Buenaño hablan de la evolución de su hijo José Luis con una mezcla de serenidad y orgullo. Ellos mismos cuentan que “estamos tranquilos, estamos contentos y tenemos esa satisfacción de que ha progresado muchísimo en estos más de diez años que lleva aquí”.
El envejecimiento es uno de los temas que más inquieta a las familias y también ahí encuentran apoyo en esta organización. Cristina Díez, hermana de Conchi, vecina de nuestro Centro Padre Zurita, afirma que “ya hace tiempo tuvimos varias reuniones por ese tema del envejecimiento y cuando llegue el momento de que nos tengamos que ir y es un tema muy duro, pero hemos tenido mucho apoyo y sabemos cómo queremos que sea ese momento”.
Las familias construyen Fundación AMÁS
El apoyo que reciben las familias no es un camino unidireccional. Muchas de ellas participan activamente en la propia organización, aportando su experiencia y su mirada para garantizar que esta organización mantenga su esencia de trabajar por los derechos, la calidad de vida y las necesidades reales de las personas con discapacidad intelectual.
Vanesa recuerda, precisamente, una sesión de bienvenida impartida por otras madres que habían pasado por el desconcierto del diagnóstico y de la atención temprana la que le reafirmó en la convicción de que el mejor sitio en el que podían estar sus hijas era con la Fundación. Y es que la participación va más allá de las reuniones, como en el caso de Cristina, que ahora es voluntaria en el Grupo de Mujeres MAM y está descubriendo una sororidad de la que nunca imaginó poder formar parte.
En el Patronato de Fundación AMÁS hay familiares que contribuyen a que la entidad funcione de manera más transparente, coherente y centradas en las personas. Su presencia asegura que los principios de la organización no se diluyan en objetivos empresariales y que cada decisión responda a necesidades reales.
Mª Ángeles Sancho, patrona de Fundación AMÁS y presidenta de AFANDEM, lo resume al afirmar que “la mirada de las familias nos recuerda continuamente que el objetivo final son los derechos y la calidad de vida de las personas. Gracias a nuestra experiencia vemos las necesidades que tanto las familias como las personas necesitan en su día a día”. Añade, además, que “cuando las familias participamos activamente, las entidades como Fundación AMÁS ganan credibilidad”.
«La mirada de las familias nos recuerda continuamente que el objetivo final son los derechos y la calidad de vida de las personas»
M. Ángeles Sancho. Madre. Presidenta de Afandem. Patrona de Fundación AMÁS.
Gracias, familias
En este Día Internacional de las Familias queremos reconocer vuestra entrega, vuestra confianza y la forma en que, día tras día, sostenéis y abrís camino para las personas con discapacidad intelectual. Sois el primer apoyo, el más constante y el más decisivo.
En Fundación AMÁS seguiremos a vuestro lado, acompañando, escuchando y construyendo oportunidades juntos. Porque vuestro papel es esencial y merece ser cuidado y celebrado. Hoy y siempre.