El Día Mundial de la Fisioterapia, que se celebra cada 8 de septiembre, es una oportunidad para reconocer el trabajo de los profesionales que acompañan cada día a niños, niñas y familias en su desarrollo. En AMÁS, este trabajo se vive desde un modelo que ha evolucionado a lo largo de los años.
La fisioterapia ha dejado de convertirse en realizar una serie de ejercicios en sala para crear oportunidades reales de participación en la vida cotidiana de las personas. Nos hemos acercado al Centro de Atención Temprana de Reinosa, en Fuenlabrada, para conocer de cerca como se vive este enfoque. Allí hemos conocido a Jorge, un niño que avanza gracias al acompañamiento de su familia y del equipo de Atención Temprana de AMÁS.
Durante años, la fisioterapia se centró en corregir movimientos o trabajar el tono muscular desde modelos muy estructurados y de forma pasiva. Hoy, los profesionales de AMÁS trabajan desde una mirada diferente, basada en la evidencia científica y en el aprendizaje motor del más pequeño. “Antiguamente buscábamos un movimiento normal y ahora buscamos la participación del niño, independientemente de cómo sea el movimiento”, explica Kathlen Flores de Oliveira, fisioterapeuta del centro.
Este cambio de enfoque ha transformado la práctica profesional de esta disciplina en todos los centros de AMÁS. La fisioterapia se desarrolla siempre con la familia, analizando sus rutinas y buscando oportunidades reales de aprendizaje. “Lo que más me gusta de mi trabajo es acompañar a las familias y no solamente estar con el niño en la sala, sino ver que evoluciona”, cuenta Patricia González, fisioterapeuta en el Centro de Atención Temprana Reinosa. Para las profesionales, el valor está en escuchar, adaptar el entorno y guiar a la familia para que cada momento cotidiano, como vestirse, jugar en el suelo o subir al coche, se convierta en una oportunidad natural de desarrollo.
Las sesiones, de una hora y cuarto, se convierten en espacios de conversación y práctica conjunta. Las fisioterapeutas observan qué motiva al niño, qué nuevas oportunidades de aprendizaje tiene y cómo se relaciona con su entorno. “En una sesión de fisioterapia sabemos que ha sido buena cuando las familias continúan con lo aprendido en ella”, resume Kathlen. Este enfoque refuerza la idea de que la familia es la que mejor conoce a sus hijos y quienes pueden transformar cada rutina en un espacio de participación y aprendizaje.
La historia de Jorge
Al llegar al centro Jorge, de tan solo un año, no controlaba bien el tronco para mantenerse sentado solo y no tenía una forma de desplazamiento autónomo. El equipo comenzó trabajando con la familia en la reptación, enseñando cómo acompañar ese movimiento en casa. En pocas semanas, Jorge ya tenía un patrón homólogo y, antes de las vacaciones de verano, empezó a ponerse de rodillas y a intentar ponerse de pie, refiere Patricia, su fisioterapeuta.
Su padre, Alberto Sánchez, explica cómo ha vivido este proceso. “Aquí trabajamos los hitos motores que se esperan a un niño de su edad y promovemos que los alcance lo más rápido posible dentro de sus habilidades”, cuenta. Para él, el acompañamiento profesional de AMÁS ha sido clave.
En sus propias palabras, “lo que más me gusta es el tiempo que dedican a ver cómo llevamos las guías en casa, más que hacer una sesión que se termine”. También destaca el impacto en toda la familia, como los abuelos. “Han venido otros familiares, como los abuelos, y ver cómo ellos han salido con ilusión por saber que son importantes en el proceso me hizo especial ilusión”, concluye.
Un compromiso compartido en toda la entidad
Historias como la de Jorge reflejan el trabajo que realizan cada día los fisioterapeutas de Fundación AMÁS. Su labor es esencial para que los niños y niñas crezcan desde sus propios intereses, con autonomía y en entornos que les resultan familiares.
Con este modelo, AMÁS reafirma su compromiso con una Atención Temprana cercana, innovadora y centrada en las personas, donde la fisioterapia se convierte en una herramienta para que cada familia viva el desarrollo de sus hijos desde la vida real y cotidiana