La defensa de los derechos, la participación social y la igualdad de oportunidades es un compromiso firme de Fundación AMÁS. En este verano, marcado por el Año Internacional del Voluntariado, la entidad quiere destacar que las personas con discapacidad intelectual también contribuyen activamente a su comunidad, demostrando que la solidaridad y el compromiso no entienden de etiquetas.
Una de esas historias es la de Marian Gozález, persona que acude a nuestro centro Inclusión Coimbra y que desde hace un tiempo realiza labores de voluntariado en Cruz Roja Alcorcón. Su participación refleja cómo la implicación comunitaria puede convertirse en una experiencia transformadora cuando se acompaña desde el respeto y la confianza.
Marian se ha ido vinculando poco a poco al equipo de Cruz Roja, encontrando en este lugar un sitio donde aportar, aprender y sentirse parte de una red de apoyo mutuo. Su presencia en esta entidad, cercana y constante, ha permitido que su rol como voluntaria crezca de manera natural, convirtiéndose en un ejemplo de cómo la participación inclusiva fortalece tanto a Marian como a Cruz Roja.
Con la naturalidad y la frescura que la caracterizan, Marian explica que “vine aquí para ayudar a la gente que lo necesita y acompañar si necesitan algo y si están bien”. Su labor se desarrolla en la recepción del centro, donde da la bienvenida a las personas que allí acuden, además de realizar llamadas telefónicas preventivas y de acompañamiento a las personas vulnerables para paliar la soledad no deseada, garantizar su bienestar en olas de calor o en situaciones de emergencia.
Para ella, el voluntariado es una invitación abierta a otras personas que quieran dar el paso. “A alguien que sea voluntaria como yo, pues le diría que venga sin miedo, que te ayudan en todo”, resume.
Una voluntaria que suma a la comunidad
Desde Cruz Roja, el impacto de su participación en la entidad se siente cada día con su presencia. Eva Rodríguez, profesional de Cruz Roja Alcorcón, destaca que “Marian aporta al equipo alegría, y buen rollo. Da gusto poder trabajar y compartir tiempo y espacio con ella dentro de Cruz Roja”.
Su presencia, añade, es enriquecedora para todo el equipo ya que, como asegura, “contar con Marian en Cruz Roja es algo que nos enriquece a todos. Nosotros aprendemos de ella y ella aprende de nosotros”.
Con este tipo de acciones, AMÁS reafirma su compromiso con la inclusión y la participación social. Historias como la de Marian muestran que el voluntariado es una herramienta de ciudadanía activa que permite construir entornos más diversos, solidarios y humanos.