Fundación AMÁS continúa consolidando su modelo de Atención Temprana como un referente en la Comunidad de Madrid, apostando por prácticas basadas en la evidencia y por un enfoque humano que sitúa a los niños y a sus familias en el centro de cada decisión.
Con tres centros especializados, CAT Finlandia y CAT Reinosa, en Fuenlabrada, y CAT Paris, ubicado en Móstoles, el servicio acompaña a más de 600 familias gracias al trabajo coordinado de un equipo multidisciplinar formado por más de 70 profesionales.
Un modelo que pone a la familia en el centro
La Atención Temprana de AMÁS se desarrolla desde un enfoque alineado con las prácticas recomendadas, un conjunto de metodologías que priorizan la funcionalidad, la participación y el bienestar de los niños en sus entornos naturales.
Este modelo deja atrás la mirada exclusivamente clínica y apuesta por apoyos inclusivos que permiten que cada menor tenga oportunidades reales de participar en su día a día y en entornos cotidianos. “Todos los profesionales trabajamos para un mismo fin: conseguir esas oportunidades del día a día de los niños”, explica Ruth Sastre, directora del Centro de Atención Temprana de Reinosa, en Fuenlabrada.
Los tres centros de Atención Temprana de Fundación AMÁS ofrecen un amplio abanico de intervenciones especializadas que incluyen la estimulación del desarrollo, logopedia, fisioterapia, psicoterapia o psicomotricidad, además de acompañamiento y apoyo familiar. Tal y como señala Alejandra Rodríguez, profesional de uno de estos centros, “lo que tenemos de especial es que no nos centramos solo en el peque, sino también en su contexto natural”.
El recorrido de la entidad en la implantación de las prácticas recomendadas en Atención Temprana no es fruto de la casualidad, sino de una apuesta valiente que comenzó hace más de quince años, cuando este modelo apenas empezaba a abrirse camino en nuestro país.
Un compromiso que hoy es reconocido como motor de cambio y que ha permitido que profesionales de numerosos centros se formen y avancen hacia una Atención Temprana más inclusiva, funcional y basada en la evidencia.
Historias que hablan de avance
Entre los testimonios que reflejan el impacto del servicio está el de María Rosa Gil, madre de acogida de uno de los niños atendidos por la Fundación. Su niño llegó con importantes dificultades, pero hoy muestra un progreso notable. Como recuerda su madre, gracias al trabajo conjunto de la familia y profesionales de AMÁS, ahora reconoce sus emociones a través del juego, se expresa mejor y se muestra más tranquilo.
“Es un equipo súper empático y comprensivo. Nos dan herramientas para entender a nuestro peque y nos acompañan, se preocupan de cómo estamos nosotros. Para nosotros ha sido un cambio maravilloso”, afirma.
El equipo de Atención Temprana de Fundación AMÁS trabaja cada día para generar más autonomía, oportunidades y bienestar en la infancia. Un compromiso que, como recuerda Ruth Sastre, es también una apuesta social. “Invertir en Atención Temprana es una gran inversión de futuro por que los niños de hoy, serán los adultos de mañana”.
Un camino que, desde Fundación AMÁS, recorremos con la certeza de que acompañar a la infancia es apostar por una sociedad más justa, humana y diversa.