El arte es una de las expresiones más poderosas de la condición humana y en Fundación AMÁS forma parte esencial de nuestra manera de acompañar a las personas con discapacidad intelectual. Con motivo del Día Mundial del Arte, una fecha elegida en honor al nacimiento de Leonardo Da Vinci, reivindicamos el valor transformador que tiene la creación artística en la vida de las personas con discapacidad intelectual y en la sociedad en su conjunto.
Desde el área ocupacional de la Fundación AMÁS las actividades artísticas están presentes de manera transversal. Fotografía, carpintería, cerámica, pintura, serigrafía y otras disciplinas forman un ecosistema creativo al alcance de más de 450 personas que desarrollan su talento y encuentran un espacio propio de expresión. Para muchos de nuestros artistas, ese espacio es una forma de desarrollo personal. “El arte es para mí expresar por mí mismo lo que hago”, dice José Manuel Vega, artista, mientras trabaja en una de sus piezas.
Respeto por el proceso artístico
El acompañamiento artístico que realizamos se basa en el respeto al proceso individual. Tal y como señala Carlos Oliva, coordinador de los espacios artísticos de Fundación AMÁS, “la creación artística dentro de la vida de las personas con discapacidad intelectual juega un papel muy importante, ya que crea un canal de comunicación y expresión de todo aquello que la persona siente y que, de otra manera, a lo mejor, no puede expresar”.
Este enfoque se traduce en un acompañamiento integral. “Desde Fundación AMÁS, acompañamos siguiendo el ciclo natural del artista. Juntos pensamos la obra, la desarrollamos y mostramos en todos aquellos espacios que nos lo permitan”, recalca.
La experiencia artística es también una fuente de bienestar y desarrollo personal. Para Joana de la Fuente, el arte representa un impulso que abre un mundo de posibilidades. “A mí me gusta mucho el arte porque me inspira”, afirma la artista. Esta vivencia creativa es una herramienta valiosa que refuerza la autoestima y fomenta la autonomía de las personas con discapacidad intelectual.
En Fundación AMÁS, esta celebración adquiere un significado especialmente profundo. Cada obra creada en nuestros centros es una manifestación de talento, de dedicación y de una manera singular de interpretar el mundo.
Conectar esta fecha con nuestra labor implica reafirmar que el arte es un derecho fundamental, una herramienta de inclusión y un medio para que las personas con discapacidad intelectual participen de forma plena en la vida de la cultura. Supone, además, reconocer que su creatividad no solo enriquece sus propios procesos personales, sino que aporta valor al conjunto de la sociedad.