Fundación AMÁS celebra el estreno de Haciendo amigos, la nueva comedia producida por Santiago Segura y dirigida por David Marqués. La película representa una oportunidad muy especial para la entidad, que lleva años defendiendo el papel de la industria cultural y creativa, y especialmente del cine, como espacios donde las personas con discapacidad pueden desarrollar su talento y acceder a nuevas oportunidades profesionales
La película tiene un valor significativo para la Fundación, ya que cuatro artistas de AMÁS Escena debutan en la gran pantalla con papeles destacados. Israel Romero, Mario Navarro, Cristofer Ortiz y Pablo Márquez forman parte del reparto protagonista de esta comedia veraniega en la que comparten escena con actores tan reconocidos como Antonio Resines, Quim Gutiérrez y Megan Montaner, junto a un amplio elenco de personas con discapacidad intelectual.
Su participación es el resultado de años de formación y evolución en AMÁS Escena, el proyecto de artes escénicas de Fundación AMÁS que apuesta por el talento, la profesionalización y la presencia de las personas con discapacidad en los espacios culturales y creativos. Y también, de la reivindicación de entidades sociales como AMÁS para convencer a la industria del sector en la generación de oportunidades laborales.
Lo que se llevan de esta aventura
Los cuatro actores recuerdan el rodaje como una experiencia transformadora, llena de aprendizaje, emociones y nuevas amistades. Pablo ya había tenido pequeños papeles como actor y siente que este proyecto marca un avance importante en su camino. En sus propias palabras cuenta que, de la película, se queda “con la parte en la que represento un espectáculo y hago un rap, algo que me gusta mucho”. También explica que esta oportunidad le ha animado a seguir formándose y mantenerse dentro del entorno audiovisual. “Después de esta película me gustaría seguir con mis clases y seguir en este entorno cinematográfico y no perder el hilo”, afirma.
Cristofer vive este papel como un logro personal. Tras años de trabajo en AMÁS Escena y su debut como director, señala que esta experiencia llega como consecuencia directa de su esfuerzo y de la formación recibida. Lo expresa con claridad cuando afirma que “estar en AMÁS Escena me ha ayudado mucho a nivel personal y hacer el personaje que hice”. El actor cree que sin ese apoyo no habría sido capaz de afrontar el papel y lo dice abiertamente: “si no fuera por AMÁS Escena, no hubiese sido capaz de hacer el papel que hice en la película”.
Además, reivindica el talento de sus otros compañeros y explica que “las personas con discapacidad intelectual también somos capaces de hacer una película con actores profesionales como Quim, Antonio o Megan”.
Por su parte, Israel recuerda el rodaje con el mismo humor y naturalidad que muestra en pantalla. Interpreta a un diseñador de moda y menciona que una de las escenas que más le divierte es la de la Guardia Civil. “Una de las mejores escenas y más divertida para mí es la de la Guardia Civil, el que me enseñan su placa. Si ven la película sabrán a qué me refiero”, apunta.
También habla con cariño del equipo profesional con el que comparte escenas y explica que “Megan Montaner es espectacular, un torbellino y una crack. Resines es muy divertido y Quim es un gran actor, simpático y agradable. Fue una experiencia muy bonita estar con los tres”.
Mario, conocido por su faceta como youtuber, se queda sobre todo con las personas que ha conocido durante el proceso. El mismo comenta que se siente muy identificado con su personaje y lo expresa diciendo que “mi personaje es el mismo que el de la vida real. Se parece a mí en la forma de pensar y en cómo soy”.
Como sus compañeros de pantalla, también cree que la formación recibida en AMÁS Escena ha sido esencial ya que “todo lo que he aprendido aquí se nota y eso lo he podido aplicar a la película que hemos grabado”.
Humor, diversidad y una mirada diferente
Haciendo amigos combina humor, sensibilidad y una visión positiva de la diversidad. La historia sigue a Antonio y Félix, dos atracadores que, tras huir de la policía, encuentran refugio en un taller de teatro para personas con discapacidad intelectual.
La participación de Israel, Mario, Cristofer y Pablo demuestra que el talento no entiende de etiquetas y que la presencia de personas con discapacidad en la industria audiovisual no solo es necesaria, sino enriquecedora para toda la sociedad.
La llegada de Haciendo amigos a los cines confirma el papel de la cultura como espacio de encuentro, visibilidad y participación, y reafirma la apuesta de Fundación AMÁS por generar oportunidades reales para que las personas con discapacidad desarrollen sus proyectos vitales y profesionales también sobre los escenarios y delante de las cámaras.