Fundación AMÁS sigue avanzando en su compromiso con un modelo de apoyo centrado en la comunidad, donde la figura de la persona facilitadora se convierte en un elemento imprescindible para garantizar que cada persona con discapacidad intelectual pueda ejercer su ciudadanía plena. Este enfoque pone en valor la importancia de contar con perfiles específicamente formados para acompañar y crear oportunidades reales en los entornos donde transcurre la vida cotidiana de cada persona.
Precisamente, con esta visión, el pasado 15 de diciembre, 25 profesionales procedentes de diferentes áreas de atención de Fundación AMÁS, participaron en un curso de formación en las instalaciones de Inclusión Coimbra, en Móstoles, para profundizar en la metodología de la facilitación comunitaria y cómo fortalecer su rol.
El objetivo es capacitar a los profesionales como agentes activos de un modelo que no solo acompaña a la persona, sino que activa a la comunidad como agente de inclusión. “El rol de las personas facilitadoras no va sólo del apoyo a esa persona. Sus funciones son buscar su plan personal, recursos, alianzas con el entorno…. Es decir, tener todas esas casuísticas para dale un apoyo real a las personas”, explica Beatriz Manzano, dinamizadora del proyecto de inclusión.
A lo largo de esta jornada formativa, de más de 20 horas de formación, los profesionales pudieron explorar como la facilitación se diferencia de otras metodologías. En este sentido, Beatriz cree que, aunque puede relacionarse con la mediación comunitaria, se trata de procesos muy distintos. “No es lo mismo que la mediación comunitaria. Sí es verdad que están relacionados y la facilitación implica mediación, pero son cosas diferentes. La facilitación abarca desde buscar el plan personal, qué intereses tiene la persona, identificar dónde están los recursos y alianzas o las relaciones naturales”.
Esta formación, que forma parte del plan formativo anual de la Fundación, permitió profundizar en el papel estratégico de las personas facilitadoras, un perfil profesional que Fundación AMÁS, considera imprescindible para avanzar hacia modelos de apoyo más inclusivos con la comunidad. La formación, además, se convirtió en un espacio de reflexión, aprendizaje y práctica, donde los profesionales pudieron conocer y adquirir las habilidades y herramientas para desempeñar su rol de facilitador con mayor profundidad y profesionalidad.
Con iniciativas como esta, Fundación AMÁS reafirma su compromiso con un modelo de apoyo innovador, comunitario y transformador. Esta formación impulsa la creación de perfiles profesionales especializados que permiten avanzar hacia una sociedad más inclusiva, donde cada persona con discapacidad intelectual pueda participar, decidir y vivir plenamente en su entorno.