El deporte tiene una capacidad especial para conectar a las personas y abrir espacios donde todos y todas pueden participar. Y el baloncesto, con su energía, su ritmo y su espíritu de equipo, es un ejemplo perfecto de ello. En este contexto, Fundación AMÁS sigue impulsando un modelo de participación plena gracias a una política de alianzas con el entorno que construye oportunidades, bienestar y comunidad.
El Movistar Estudiantes personaliza una de esas alianzas que no solo impulsan el deporte inclusivo, sino que materializan un derecho fundamental. Desde hace más de una década esta alianza permite a los deportistas de la Fundación AMÁS entrenar y competir en entornos deportivos ordinarios, compartiendo cancha, valores y experiencias como el resto de su cantera.
Desde el Movistar Estudiantes, Pablo Borrás, coordinador de cantera del Movistar Estudiantes, destaca la aportación de Fundación AMÁS a lo largo de esta década de trabajo conjunto. “Los valores que nos aporta la Fundación AMÁS son muchos, entre ellos, la profesionalidad, la pasión y todo el cariño con el que todo el profesional de Fundación AMÁS trabaja”, señala.
Además, subraya la importancia que esta convivencia tiene en el propio club asegurando que “poder trasladar el esfuerzo de estos jugadores y familias al resto de los jugadores de la cantera estudiantil para que conozcan otras realidades y empaticen me parece muy enriquecedor”. El responsable del Club señala, además, que la incorporación de las personas con discapacidad hace que el ADN del Movistar Estudiantes sea realmente inclusivo y que la foto de la cantera sea la de una gran familia.
Para los propios deportistas, esta experiencia supone un espacio de crecimiento personal y deportivo. En palabras de Jorge Torralba, jugador de baloncesto, “lo que más me gusta de estar aquí es ayudar al equipo y a los compañeros, con los que tengo una muy buena relación.
Móstoles: anfitriona de una alianza transformadora
Los equipos de la Fundación AMÁS en Móstoles celebran no solo el apoyo del Movistar Estudiantes, sino también de uno de los clubes locales, el Club de Baloncesto Ciudad de Móstoles, que dibujan una triple alianza que se traduce en pasos firmes hacia la participación real y efectiva de las personas con discapacidad intelectual en la comunidad. No se trata solo de entrenar o competir, sino de ocupar espacios que históricamente les han sido negados, de reivindicar su presencia en el deporte y de demostrar que la inclusión solo es posible cuando existe voluntad, compromiso y una visión compartida.
El presidente del CB Ciudad de Móstoles destaca la reciprocidad de esta alianza. “Cuando las sinergias son buenas y el fin es el mismo, la colaboración es positiva” y señala que “ver a los jugadores de Fundación AMÁS es maravilloso, nos encanta. Desde el club intentamos ofrecer un espacio que compartir con ellos”. Saldaña destaca el carácter competitivo del club, y cómo al incluir la diversidad en la cantera han añadido también el ingrediente de la diversión.
El valor del deporte inclusivo
La pasión, el compañerismo, y formar parte de la gran familia del baloncesto son valores que refieren Borrás y Saldaña. Para la Fundación AMÁS, la presencia de nuestros deportistas en clubes históricos como el Movistar Estudiantes o referentes locales como el Ciudad de Móstoles ponen en valor que la inclusión es una práctica diaria en el entorno deportivo.