Fundación AMÁS

Envejecer con salud. Claves para el abordaje del envejecimiento prematuro 

Alonso Donoso es psicólogo de la Fundación AMÁS

A menudo hablamos de la importancia de mantenernos activos al cumplir años, pero para las personas con discapacidad intelectual, este mensaje es aún más vital dado que su proceso de envejecimiento suele comenzar antes que el del resto de la población. Generalmente, este camino empieza en torno a los 45 años, y en casos como el síndrome de Down, incluso antes. 

En esta línea, Alonso Donoso, psicólogo en Fundación AMÁS, acaba de publicar un trabajo centrado en el envejecimiento prematuro y el deterioro cognitivo de personas con discapacidad intelectual en el que subraya la importancia de identificar de forma precoz cualquier signo de deterioro cognitivo como la mejor forma de acompañar este proceso. Para Alonso, comprender este fenómeno es esencial para anticipar necesidades, planificar apoyos y garantizar un envejecimiento saludable y digno. 

El texto recoge las manifestaciones más frecuentes que pueden indicar un posible deterioro cognitivo, como fallos de memoria, desorientación, cambios conductuales o pérdida de habilidades previamente adquiridas, y destaca la necesidad de realizar una evaluación completa que permita descartar causas médicas, psicológicas o funcionales que puedan explicar estos cambios.   

El cerebro tiene «superpoderes»: La plasticidad  

 La buena noticia, que también recoge Donoso, es que el cerebro tiene una gran capacidad de reorganización y aprendizaje: la plasticidad cerebral. En ese sentido, Alonso Donoso refiere técnicas como la neurorrehabilitación y el entrenamiento cognitivo, y herramientas como NeuronUP para fortalecer las conexiones neuronales y frenar el deterioro.  

“La persona con discapacidad intelectual no suele presentar quejas de memoria o problemas en la atención, lo que dificulta significativamente la detección de los síntomas de deterioro”, explica a lo largo del artículo, en el que recomienda la importancia de contar con una línea base de evaluación y un seguimiento continuado que permita detectar cambios sutiles y actuar de forma preventiva. 

3 consejos prácticos  

Además de los ejercicios de memoria y atención, para Alonso Donoso el estilo de vida es el mejor protector. Por ello, recomienda fomentar que las personas participen y contribuyan en su comunidad; una buena alimentación y un sueño reparador, fundamentales para la salud cerebral; y el ejercicio físico para proteger la mente. 

El trabajo de Alonso Donoso refleja el compromiso de Fundación AMÁS con la mejora continua, la profesionalización del sector y la difusión de conocimiento especializado. Sin duda, la prevención, la detección temprana o los apoyos individualizados constituyen los pilares fundamentales para garantizar un envejecimiento saludable y una vida totalmente plena de las personas con discapacidad intelectual.   

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