La lavandería industrial de Fundación AMÁS combina el rigor de un proveedor de primer nivel con el corazón de un proyecto de economía social. Cada prenda que pasa por nuestras manos representa una oportunidad real de empleo para personas con discapacidad y un compromiso firme con la inclusión. Nuestro servicio, especializado en empresas, hoteles, residencias y organizaciones que buscan calidad y procesos fiables, se ha consolidado como un referente de empleo que combina excelencia profesional e impacto social.
Como Centro Especial de Empleo de iniciativa social, el beneficio económico es solo el medio para alcanzar el verdadero fin: el impacto social. Por eso, en Fundación AMÁS trabajamos para que cada persona cuente con los apoyos, la formación y las adaptaciones necesarias en su puesto laboral para desarrollar su máximo potencial. Este enfoque humano convive con una infraestructura actual, maquinaria de última generación y procesos estandarizados que garantizan resultados óptimos y tiempos de entrega fiables.
El último año ha sido especialmente significativo para este proyecto de empleo, ya que, tal y como apunta Oscar García, director del área de inserción laboral de Fundación AMÁS, “hemos gestionado más de 700.000 kilos de ropa industrial para 27 clientes de diferentes sectores”. Esta cifra refleja la confianza de empresas que buscan un proveedor capaz de ofrecer un servicio profesional y, al mismo tiempo generar valor real en la comunidad.
Un equipo humano comprometido
Detrás de estos resultados hay un equipo comprometido y diverso. “Nuestro equipo está formado por 36 profesionales, muchos de ellos a jornada parcial para así ajustar y adaptar su trabajo y sus condiciones laborales a su máximo potencial. De ellos 32 son personas con discapacidad”, recuerda óscar.
Cada vez más organizaciones buscan proveedores que combinen eficiencia con responsabilidad social. En Fundación AMÁS respondemos a esa demanda con un servicio que integra calidad, trazabilidad, fiabilidad y una capacidad de adaptación que nos permite ajustarnos a las necesidades específicas de cada cliente.
La lavandería de AMÁS es, sin duda, un ejemplo de cómo la iniciativa social puede integrarse en sectores altamente competitivos, aportando valor añadido y construyendo un futuro más justo y sostenible.